12 jul. 2012

Impresionante circulo del maíz en Inglaterra con un merkaba y una posible alusión a los ''carros de fuego'' de la biblia


Continúan apareciendo maravillas y joyas geométricas en Inglaterra mientras que avanza la temporada de germinación y floración de las plantas de trigo y maíz de esta región del planeta.
El incidente del que vamos hablar es de momento un auténtico misterio tanto en significado como en su geometría y está siendo estudiado por los principales investigadores del fenómeno. Un tetraedro cúbico, un impresionante merkaba de más de 85 metros de largo, ha aparecido el pasado el día 1 de Julio en las proximidades de Liddintong Castle, cerca de la localidad de Swindon, mostrando un diseño tan complejo como fascinante. Vamos a acercarnos brevemente a esta nueva obra maestra mientras que recogemos los primeros datos y sacamos las primeras conclusiones y vamos a ver qué posible relación hay entre este objeto y una mención bíblica que ha sido durante años estudiada por parte de la ufología: la visión del profeta Ezequiel de un carro llameante que desciende de los cielos.

En primer lugar tenemos que comentar que un diseño muy similar apareció en Chesterton Windmill el 9 de Julio de 2009 mostrando otro merkaba del mismo tipo. 


Volvemos a 2012. Ese mismo día 1 de Julio en Chilcomb Down, apareció un diseño de un cubo tridimensional que parecía darnos la clave de este gran merkaba: la parte central. Los cubos y secciones. 


Si nos fijamos en el diseño, en la parte central también tenemos un diseño de un cubo en las secciones de las líneas interiores. Si contamos todos los poliedros del interior tenemos exactamente 26 figuras geométricas tridimensionales en la parte interna del diseño.


El Dr. Horace R. Drew junto con Johann Anderson ha apuntado que el triangulo principal está dividido a su vez en tres secciones idénticas y perfectas. Cada una de ellas tiene cuatro cortes equidistantes, es decir a 1/4, 1/2 y 3/4 desde el origen hasta el final de los segmentos. 


Ahí está la clave: 26 poliedros en las ramificaciones de las líneas finas, la medida de 1/4 o 1:4 y el símbolo del merkaba, supuesto campo energético que rodea a todos los seres vivos, a los planetas y a todo el universo según culturas milenarias de Asia. 


Diseño de un Merkaba

¿Dónde puede estar la clave de este código? En primer lugar comentar que desde ufopolis, no apoyamos ningún tipo de religión o mensaje ideológico relacionado con las mismas, pero hemos encontrado un posible significado que sí ha sido estudiado por la ufología durante los últimos años relacionado con el antiguo testamento: la extraña visión de Ezequiel en el capítulo 26 versículos 1:4 en la biblia. La codificación del círculo del maíz, coincidiría con los 26 poliedros y la subdivisión en cuatro partes de los segmentos internos de la figura coincidiría con los versículos. Una interpretación como muchas otras que puede haber.


Según algunos estudiosos, la imagen que la biblia da del encuentro del profeta Ezequiel con un artefacto desconocido y llameante es uno de los primeros avistamientos OVNI reportados en la antigüedad, siendo interesantísimo que la inteligencia que está detrás de los círculos de las cosechas intente relacionar el fenómeno con aquella extraña visión, quizá dando a entrever que los causantes de ambos incidentes son exactamente los mismos seres.

¿Qué es lo que se dice exactamente en la biblia? Vamos a exponer el capítulo 26, 1:4 de Ezequiel. Antes de esta lectura aclaramos que entendemos que la visión y la escritura de la Biblia es acorde a la época en la que se escribió, en un contexto en el que muy posiblemente, algunos incidentes pudieron ser mal interpretados desde una consciencia religiosa, y una moral que declinaba cualquier versión de los hechos hacia el "milagro" o la "acción divina".


Ez 1:4-24 (LBLA) 

Miré, y he aquí que un viento huracanado venía del norte, una gran nube con fuego fulgurante y un resplandor a su alrededor, y en su centro, algo como metal refulgente en medio del fuego. 

En su centro había figuras semejantes a cuatro seres vivientes. Y este era su aspecto: tenían forma humana. 

Tenía cada uno cuatro caras, y cuatro alas cada uno de ellos. 

Sus piernas eran rectas, y la planta de sus pies era como la planta de la pezuña del ternero, y brillaban como bronce bruñido. 

Bajo sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos humanas. En cuanto a las caras y a las alas de los cuatro, 

Sus alas se tocaban una a la otra y sus caras no se volvían cuando andaban; cada uno iba de frente hacia adelante. 

Y la forma de sus caras era como la cara de un hombre; los cuatro tenían cara de león a la derecha y cara de toro a la izquierda, y los cuatro tenían cara de águila; 

Así eran sus caras. Sus alas se extendían por encima; con dos se tocaban uno a otro y con dos cubrían su cuerpo. 

Y cada uno iba de frente hacia adelante; adondequiera que iba el espíritu, iban ellos, sin volverse cuando andaban. 

En medio de los seres vivientes había algo que parecía carbones encendidos en llamas, como antorchas que se lanzaban de un lado a otro entre los seres vivientes. El fuego resplandecía, y del fuego salían rayos. 

Y los seres vivientes corrían de un lado a otro como el fulgor del relámpago. 

Miré a los seres vivientes, y he aquí, había una rueda en la tierra junto a cada uno de los seres vivientes de cuatro caras. 

El aspecto de las ruedas y su hechura era como el brillo del crisólito, y las cuatro tenían la misma forma; su aspecto y su hechura eran como si una rueda estuviera dentro de la otra rueda. 

Cuando andaban, se movían en las cuatro direcciones, sin volverse cuando andaban. 

Sus aros eran altos e imponentes, y los aros de las cuatro estaban llenos de ojos alrededor. 

Y cuando los seres vivientes andaban, las ruedas se movían con ellos. Y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas también se levantaban. 

Y adondequiera que iba el espíritu, iban ellos en esa dirección. Y las ruedas se levantaban juntamente con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. 

Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se detenían, se detenían ellas. Y cuando ellos se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban juntamente con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. 

Sobre las cabezas de los seres vivientes había algo semejante a un firmamento con el brillo deslumbrante de un cristal, extendido por encima de sus cabezas. 

Y debajo del firmamento sus alas se extendían derechas, la una hacia la otra; cada uno tenía dos que cubrían sus cuerpos por un lado y por el otro. 

Y oí el ruido de sus alas cuando andaban, como el estruendo de muchas aguas, como la voz del Todopoderoso, un ruido de tumulto como el ruido de un campamento militar; cuando se detenían, bajaban sus alas. 


Algunos investigadores no han dudado en afirmar que lo que estudiamos y leemos en esta parte de la biblia era un impresionante artefacto dimensional o ajeno a la tierra. A ese artefacto durante siglos se le llamó merkaba, que es el nombre del polígono tetraédrico cúbico que aparece en el círculo de las cosechas de Liddinton Castle del 1 de Julio de 2012.


Desarrollaremos mejor la teoría en próximas noticias, pero una cosa está clara, el círculo del maíz, sea lo que sea lo que signifique, es auténtico como así puede demostrarse en las muestras de las plantas obtenidas en el terreno, mostrando los nodos de los tallos doblados y tumbados sin rotura. 



Seguiremos estudiando este misterioso diseño, que podrá ser interpretado de muchas maneras, pero que sin duda constituye un enigma, un impresionante diseño geométrico que esconde posiblemente decenas de mensajes en sus perfectas curvas y rectas. 


Fuente: cropcircleconnector.com

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